El espectro de eficacia de los desinfectantes
Espectro de acción
El espectro de acción de los desinfectantes indica qué agentes patógenos puede eliminar el producto y con qué eficacia. En los preparados médicos para la desinfección de la piel y las manos, las superficies o los instrumentos médicos se utilizan distintos principios activos, como aldehídos, alcoholes, fenoles, octenidina, clorhexidina u óxido de etileno. No todos estos principios activos son igual de eficaces contra todos los tipos de agentes patógenos; en algunos casos, incluso resultan ineficaces.
Los siguientes agentes patógenos deben neutralizarse mediante desinfectantes médicos para la piel o las superficies:
- Bacterias y micobacterias (p. ej., tuberculosis)
- Virus (virus con envoltura y sin envoltura)
- Esporas
- Hongos
El espectro de acción muestra la eficacia de un desinfectante
El espectro de acción correspondiente de un desinfectante puede consultarse en la etiqueta y en la descripción del producto.
A continuación se resumen los términos correspondientes a los distintos modos de acción que componen el espectro de acción de los desinfectantes:
- Bactericida: Los desinfectantes bactericidas eliminan las bacterias de forma fiable. Para considerarse bactericida, una sustancia debe eliminar al menos el 99 % de todas las bacterias presentes en el área de aplicación en un plazo de cuatro horas. La mayoría de los desinfectantes médicos bactericidas ya son eficaces contra las bacterias después de pocos segundos.
- Tuberculocida: Los agentes causantes de la tuberculosis también son bacterias, más concretamente, micobacterias. El modo de acción «tuberculocida» se indica sobre todo por razones históricas, ya que las investigaciones de Robert Koch sobre la tuberculosis fueron decisivas para demostrar la transmisión de enfermedades por microorganismos vivos. Los desinfectantes bactericidas suelen ser también tuberculocidas; no obstante, los fabricantes señalan que también eliminan expresamente las bacterias de la tuberculosis.
- Micobactericida: Otro término utilizado para destacar la eficacia contra micobacterias como el bacilo tuberculoso. Las micobacterias son especialmente resistentes a los antibióticos y los desinfectantes. Por tanto, en zonas con un mayor riesgo de contaminación por micobacterias deben utilizarse desinfectantes micobactericidas.
- Virucida: Los desinfectantes virucidas se utilizan específicamente contra los virus, y debe distinguirse entre virucida, virucida limitado y virucida limitado PLUS. Virucida significa que se eliminan todos los virus, tanto los que tienen envoltura como los que no la tienen. Un producto virucida limitado elimina todos los virus con envoltura, como el VIH, el VHB o el VHC. Si el desinfectante es virucida limitado PLUS, además de los virus con envoltura también se inactivan los adenovirus, norovirus y rotavirus sin envoltura.
- Fungicida: Un principio activo fungicida elimina hongos, como los mohos nocivos. Sin embargo, la mayoría de los desinfectantes fungicidas también deben ser esporicidas para eliminar las esporas mediante las cuales se reproducen los hongos.
- Esporicida: Se eliminan de forma fiable todas las esporas de hongos y de bacterias formadoras de esporas (por ejemplo, Clostridium difficile).
- Levuricida: La eficacia específica contra levaduras como Candida albicans, glabrata o krusei se denomina efecto levuricida.
Influencia del tiempo de contacto en el espectro de acción
Según el preparado y el fabricante, las soluciones desinfectantes listas para usar contienen diferentes concentraciones de principios activos. Esto da lugar a distintos tiempos de contacto hasta eliminar los diferentes agentes patógenos.
Por ejemplo, el gel desinfectante Sterillium® Gel pure de Bode es eficaz contra bacterias, micobacterias, hongos y levaduras en 15 segundos; sin embargo, el efecto completamente virucida no se alcanza hasta después de 60 segundos. Por ello, consulte siempre las indicaciones del fabricante de cada preparado.
En principio, cuanto más tiempo pueda actuar un desinfectante, más eficaz será. Para ello, es necesario humedecer por completo todas las superficies o zonas de la piel que se vayan a desinfectar. Debe asegurarse de que el desinfectante llegue también a todas las hendiduras e irregularidades; por ejemplo, al desinfectarse las manos, debe masajearse minuciosamente en todos los pliegues de la piel.